
Cuanto más oscura la lengua bífida más atroces son las palabras sin hiel morada.
Con derroteros de canuto, estremeciesen los gritos blandos
Corta fue esa hazaña de la que me hablas.
La largura de la pasión caída es pisada por tres serpientes.
Hoyos en las mesetas donde pisamos con la misma fuerza.
El triunfo de ese tiempo viene desmemoriado por tu andén.
¡Exhorto a tu fuerza a acorralarme!
La balada muerta se inicia sin pies con carne.
Dos, cinco, uno, el son perfecto de conjeturas.
Cinco, cuatro, siete, igualamos la alineación del tal dios.
De repente llegan tres gritos:
Es el de la lengua.
Es el de la hiel.
Es el del canuto.
Reclamándonos brillar.
Podredumbre devanó la suerte.
A mí solo me resta aunar.
¡Si!, vos, vos, vos, ¡vos!, vos, ¿escuchas esto?
A que si te conozco
A que correteo tu confianza no vivas.
27 de julio de 2011
No comments:
Post a Comment